Nuevo Testamento

Nuevo Testamento

Amonestaciones contra la idolatria Atavio de las mujeres Colaboradores de dios Dones Espirituales El hablar en lenguas Los derechos de un apostol Problemas del matrimonio Proclamando a cristo crucificado Salutacion Un caso de inmoralidad juzgado El ministerio de los apostoles La ofrenda para los santos La preeminencia del amor La resurreccion de los muertos Lo sacrificado a los idolos

San Mateo San Marcos San Lucas San Juan

Hechos de los Apostoles

Romanos Galatas Efesios Filipenses Colosenses Filemon Tito Hebreos

1º Tesalonicenses

2º Tesalonicenses

1º Timoteo

2º Timoteo

Epístola Universal Santiago

1º Universal San Juan

1º Universal San Pedro

2º Universal San Pedro

1º Corintios

2º Corintios

Nuevo Testamento Nuevo Testamento Nuevo Testamento Nuevo Testamento Nuevo Testamento Nuevo Testamento Nuevo Testamento Nuevo Testamento

Amonestaciones contra la idolatría

Primera Epistola del Apostol San Pablo

Capitulo 10 Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar;

10:2 y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar,

10:3 y todos comieron el mismo alimento espiritual,

10:4 y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo.

10:5 Pero de los más de ellos no se agradó Dios; por lo cual quedaron postrados en el desierto.

10:6 Mas estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros, para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron.

10:7 Ni seáis idólatras, como algunos de ellos, según está escrito: Se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantó a jugar.

10:8 Ni forniquemos, como algunos de ellos fornicaron, y cayeron en un día veintitrés mil.

10:9 Ni tentemos al Señor, como también algunos de ellos le tentaron, y perecieron por las serpientes.

10:10 Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor.

10:11 Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos.

10:12 Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga.

10:13 No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.

10:14 Por tanto, amados míos, huid de la idolatría.

10:15 Como a sensatos os hablo; juzgad vosotros lo que digo.

10:16 La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo?

10:17 Siendo uno solo el pan, nosotros, con ser muchos, somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel mismo pan.

10:18 Mirad a Israel según la carne; los que comen de los sacrificios, ¿no son partícipes del altar?

10:19 ¿Qué digo, pues? ¿Que el ídolo es algo, o que sea algo lo que se sacrifica a los ídolos?

10:20 Antes digo que lo que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y no a Dios; y no quiero que vosotros os hagáis partícipes con los demonios.

10:21 No podéis beber la copa del Señor, y la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios.

10:22 ¿O provocaremos a celos al Señor? ¿Somos más fuertes que él?

Haced todo para la gloria de Dios

Primera Epistola del Apostol San Pablo

Capitulo 10 Todo me es lícito, pero no todo conviene;todo me es lícito, pero no todo edifica

10:24 Ninguno busque su propio bien, sino el del otro.

10:25 De todo lo que se vende en la carnicería, comed, sin preguntar nada por motivos de conciencia;

10:26 porque del Señor es la tierra y su plenitud.

10:27 Si algún incrédulo os invita, y queréis ir, de todo lo que se os ponga delante comed, sin preguntar nada por motivos de conciencia.

10:28 Mas si alguien os dijere: Esto fue sacrificado a los ídolos; no lo comáis, por causa de aquel que lo declaró, y por motivos de conciencia; porque del Señor es la tierra y su plenitud.

10:29 La conciencia, digo, no la tuya, sino la del otro. Pues ¿por qué se ha de juzgar mi libertad por la conciencia de otro?

10:30 Y si yo con agradecimiento participo, ¿por qué he de ser censurado por aquello de que doy gracias?

10:31 Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.

10:32 No seáis tropiezo ni a judíos, ni a gentiles, ni a la iglesia de Dios;

10:33 como también yo en todas las cosas agrado a todos, no procurando mi propio beneficio, sino el de muchos, para que sean salvos.